lunes, 23 de mayo de 2011

¿Es el Final Cut Pro X un iMovie con esteorides?






 Desde que Apple mostro el FCPX en la expo de la NAB (National Association of Broadcasters) no han parado de circular comentarios acerca de que se trata de una version del iMovie con esteroides. Muchos, inclusive, acusan a Apple de dejar de lado el mercado profesional para dedicarse a un público mas amateur.
La primera duda que me surge es qué es un editor profesional y cuáles son los parámetros para definir a alguien como tal en una actividad que no está regulada a diferencia de la medicina, el derecho, la ingeniería y tantas otras profesiones que necesitan de un título habilitante.
Un editor que vive de la edición es profesional sin importar si edita un largometraje, un corto, un programa de aire, de cable, un comercial, una boda o un institucional. En todo caso habrá niveles de calidad en el trabajo que hace, en especial comparado con gente del mismo rubro, ya que cada uno encierra sus particularidades.
Dicho esto, no creo que un proyecto hecho en 35mm sea necesariamente más profesional que uno hecho en DV. El presupuesto no hace a la calidad del proyecto. Desde ya que cuando se trata de grandes producciones y con buenos presupuestos se tiende a reunir mejores profesionales de cada área, sin embargo eso no hace que los que trabajan en proyectos más modestos no sean profesionales.

¿Se edita con las manos o con la cabeza?

En las típicas discusiones que tenemos los editores acerca de si es mejor el Final Cut Pro o el Avid Media Composer constantemente discutimos sobre las herramientas que tienen ambas aplicaciones y cuáles son sus venajas y desventajas.
Por alguna razón, pareciera ser que los fanáticos de Avid sostienen que con el Media Composer se puede narrar mejor, por la implementación del trimming tool o por lo que sea que tiene el Avid que el FCP no.
He llegado a escuchar algo de parte de un fan de Avid que me llegó a sorprender:
"Un editor de Avid, a diferencia de un editor de FCP, sabe exactamente qué es un cuadro y qué son diez cuadros. Con el FCP no podés saberlo porque todo se hace a ojo".
¿De verdad?. El FCP tiene muchísimas herramientas para manejarse con el teclado, cuadro a cuadro, por grupos de cuadros e inclusive sumando o restando directamente la cantidad de cuadros que uno desee en todas las operaciones del timeline y del trim.
Paradójicamente, muchos editores que consideran que se puede narrar mejor en una aplicación que en otra se molestan cuando alguien hace referencia al editor como si fuera un operador. Precisamente porque se edita con la cabeza y no con las manos es que no tiene tanto sentido discutir sobre las posibilidades narrativas de una aplicación, sino de sus posibilidades de operación.
Un procesador de textos no hace que uno pueda escribir mejor que con una máquina de escribir sino que ayuda a poder tener mejor organizado todo el texto y poder hacer cambios más practicamente. El que sabe escribir, lo va a hacer con cualquiera de las dos herramientas.
¿Entonces, somos editores u operadores?. El trabajo de editor encierra ambas cosas. Se puede ser un excelente editor con poca habilidad para manejar el programa que sea que utilicemos pero no al revés, del mismo modo que escribir rapidísimo en un teclado no hace que lo que se escribe pueda ser interesante. De todos modos es importante ser bueno como operador también, porque cuanto mejor nos llevemos con la herramienta que estamos utilizando vamos a poder concentrarnos más en lo que estamos haciendo y no vamos a distraernos en el cómo hacerlo.
El principal error que comenten muchos editores con muchas horas en el Avid es mapear el teclado del Media Composer en el Final Cut Pro y esperar que el FCP se comporte como un Avid sólo porque le mapearon las funciones al teclado. Son dos programas con enfoques distintos. Haciendo lo anterior, lo único que logran es tener un programa con lo peor de ambos a la vez, en lugar de aprovechar las ventajas que pueda tener uno por sobre el otro.
Esto es lo que creo que sucede cuando miran el FCPX y lo critican sin haberlo siquiera probado. Tratan de imaginar como harian en el FCPX para las cosas que suelen hacer en Avid del mismo modo en que las vienen haciendo y claro, cuesta imaginarlo. Es un cambio de paradigma, por lo que hay que adaptarse. Uno no se baja de una bicicleta para subir a una motocicleta y quejarse de que no se puede acelerar con los pies. En la moto se acelera con una mano. Pueden intentar pedalear, pero no va a dar mucho resultado.

iMovie con esteroides

Lo que más me divierte de la gente que afirma que el FCPX es un iMovie mejorado es que lo dicen sin haber usado nunca el iMovie 10 o, idealmente, el iMovie 11.
Hace dos años se me ocurrió editar el cumpleaños de mi hija y no tengo ni la menor idea de por qué, pero decidí hacerlo en el iMovie 10.
Como usuario del Final Cut Pro desde la versión 1, cuando ni siquiera era compatible con PAL, reconozco que un poco raro me sentí, sin embargo había cosas como el "skimming" que enseguida me hicieron pensar ¿por qué el FCP no tiene esto?.
El Skimming, en los textos, consiste en dar una lectura rápida, identificando ideas o frases claves; no es necesario leer cada palabra del texto. Se lee la primera oración de cada párrafo y se trata de identificar las frases o palabras clave de cada uno de ellos. Al final se extraen y se anotan a fin de descubrir la idea general del texto.
La implementación del skimming en el iMovie era fantástica: podías sin siquiera tener que apretar el botón del mouse recorrer el material viendo lo que contenía un clip. Es más, ni siquiera había que cargarlo en un viewer porque lo hacías directamente en la ventana del browser.
La edición fue básicamente drag & drop y sentí que faltaban herramientas de ajuste fino y no me gustaba nada el precission editor que tenía como reemplazo del trim (en el iMovie 11 lo mejoraron considerablemente).
Pero lo que más me sorprendió es que en menos de dos horas, aún sin haber usado nunca antes el iMovie, tenía un armado más que decente del cumpleaños de mi hija que incluía clips con sonido directo, musicalización, transiciones, títulos, tomas estabilizadas y cambios de velocidad. Insisto, nunca antes había utilizado el iMovie, por lo que me seguramente con un poco de práctica lo haría mucho más rápido.
Las nuevas herramientas me parecieron fenomenales y, aunque que solas no alcanzaban para encarar un proyecto como los que enfrento profesionalmente, solo era cuestión de agregar cosas y no de sacar las que habían puesto.
Mirando hacia atrás, uno no puede sino pensar que el iMovie era una forma de hacer un beta test de las herramientas y el interface que proyectaban para el FCP. Es una forma por demás inteligente de probar un cambio tan radical como este sin que se filtre a la prensa. Dado el hermetismo de Apple respecto de sus desarrollos, lo mejor que podían hacer es testearlo de tal modo que se viera como algo del iMovie exclusivamente.

La nueva interfáz

La ventaja de rediseñar toda la aplicacion desde cero es que no hay que andar haciendo emparches, algo que intentó Avid con el no-tan-Smart Tool que implementó en el MC5, y que trajo más problemas que soluciones cuando quería, ni más ni menos, imitar la libertad que da el FCP para modificar la edición en el timeline.
¡Ya no hay viewer, qué horror!. En primer lugar, no podemos estar seguros de que no hay un viewer como tal, ya que el hecho de que no lo hayan mostrado no significa que no exista.
Desde ya que es claro que el nuevo enfoque implica usar un único monitor para todo, pero eso no tiene por qué ser algo negativo. En última instancia es una cuestión de costumbre íntimamente ligada al modo en el que estamos acostumbrados a utilizar los programas y en especial una necesidad atada al modo en que se edita en ellos.
Los keyframes y ajustes se hacen ahora en el timeline, lo que tiene muchísimo más sentido que hacerlo en una herramienta aparte. Dado los compound clips, los sync locks y el magnetic timeline podemos concentrarnos en la edición en el timeline sin tener que estar mirando cómo afecta contextualmente al resto los cambios que estamos haciendo. Un poco de esto se puede ver si hacemos la prueba en el iMovie 11 (para ello recomiendo hacer click en el ícono del timeline que intercambia las ventanas browser y timeline para que se asemeje más al FCPX).

Las cosas que le faltan

Es un tema que no tiene siquiera sentido tocar ya que no hay datos acerca de si tiene o no tal o cual herramienta, por lo que no perdamos tiempo, esperemos a su lanzamiento y veamos con datos reales si faltan cosas o no.

Ahora cualquiera puede editar

Desde ya que va a haber cada vez más gente que pueda editar. Algo que de hecho ya se viene viendo desde que los editores NLE reemplazaron a la moviola y a las salas de tape con edición AB/Roll en combinación con la diversificación y multiplicación de medios audiovisuales que existen hoy en día y que incluyen hasta Internet.
Si todas las herramientas que han agregado realmente simplifican el workflow, algo que no dudo, queda más tiempo disponible para hacer pruebas y ver opciones de armados de cada secuencia. Dicho de otro modo, más tiempo para dedicarle a editar, a contar historias, y menos tiempo perdido en la organización y búsqueda de las tomas. Más tiempo trabajando como editores y menos como operadores. Esto lejos de ser malo es algo bueno, porque en última instancia, va a seguir siendo nuestra capacidad para narrar generando climas, ritmo, tensión y emociones la que nos defina como mejores editores.

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